Simplemente de una interrogación fundamental sobre nosotros mismos, de la necesidad de una respuesta, de la intuición de que esta respuesta existe y de la evidencia – si queremos ir en ese sentido – de que estaremos obligados a extraer de nuestra vida de todos los días las fuerzas y el tiempo necesarios para una tal búsqueda. Tarea inmensa de la que ignoramos todo, y delante de la cual vemos bien que, si partimos solos a la aventura, tenemos todas las posibilidades de perdernos, de cansarnos, o de fracasar. Pero, tal vez, en este esfuerzo de conocimiento y de lucidez en que nos empeñamos, podamos, como en todas las grandes empresas humanas, encontrar otros hombres prestos a la misma búsqueda, y al volvernos – solos o con ellos – hacia otro nivel de vida, es posible que podamos esperar que, por tener también necesidad de nosotros, las fuerzas que actúan sobre ese otro nivel nos envíen entonces la ayuda necesaria.

Tales serían las razones de ser de las escuelas y de las distintas vías. Se puede distinguir entre las escuelas varias clases diferentes, según se dediquen a una vía de imitación. una vía de revelación o una vía de comprensión. Cada una de ellas se apoya, preferencial o exclusivamente, sobre ciertas posibilidades del hombre, Existen así tres clases principales: las escuelas de maestría física (la vía del fakir), las de maestría emocional (la vía del monje), y las de maestría intelectual (la vía del yogui). Todas estas vías demandan de partida que el hombre se retire de la vida cotidiana y se consagre a lo que ha escogido. Pero en el estado actual del mundo es posible excluirse así de la vida habitual? La época actual permite que un hombre se limite a ejercitar un aspecto de sí mismo y renuncie a la posibilidad de un desarrollo armonioso y completo que incluye al hombre entero?

0 bien, no sería realmente posible en la vida misma un trabajo verdadero sobre sí y un desarrollo global del hombre? Las tradiciones nos dicen que en todos los tiempos, con esfuerzos y sacrificios mayores que en las otras vías, ello se ha podido lograr: Estar en el mundo sin ser del mundo. En la época en la cual vivimos no ha llegado a ser esto una imperiosa necesidad? Tal es la pregunta que queda abierta y para la cual ninguna respuesta teórica podría ser satisfactoria.

Jean Vaysse

Extractado por Carmen Bustos de
Vaysse, Jean.- Hacia el Despertar a Sí Mismo
Editorial Ganesha.