El método científico consiste en observar y clasificar las relaciones existentes entre las vibraciones que componen las formas del plano físico. El universo está compuesto de vibraciones, que son oscilaciones entre los dos polos magnéticos. El grado de velocidad de estas oscilaciones determina la naturaleza de la vibración. La vibración de la materia, a cierto grado de velocidad, se llama física, y el campo de tales vibraciones, plano. Otro campo y plano de vibración se denomina astral o emocional, y los otros planos: mental, espiritual, intuitivo, monádico y divino. Estos planos tienen también subdivisiones. La investigación científica limita sus observaciones a los siete subplanos de materia más inferior. Cualesquiera sean las observaciones, clasificaciones y comparaciones hechas, constituyen acrecentamiento y ampliación de la consciencia, algo que se suma a la plenitud de la vida manifestada.

El método esotérico de observación va más allá del plano físico de vibración, y mediante métodos definidos de concentración y atención se alcanza el conocimiento y la consciencia de los procesos que tienen lugar en otros campos o planos. El hecho de estar informados de que existen dichos planos no significa conocimiento, y tal información sólo puede ser útil para expandir la consciencia cuando se la emplea como base para la investigación individual. Cuando un individuo es consciente de tales vibraciones y puede observarlas, el conocimiento logrado se agrega a la totalidad de la consciencia. Los procesos necesarios para lograr este conocimiento son difíciles, pero sólo requieren el mismo grado de determinación y devoción que muestran los investigadores científicos.

El método místico se utiliza en un esfuerzo por estudiar e investigar la naturaleza del impulso eterno, del cual cada individuo se siente parte inherente. El estudio de las vibraciones materiales proporciona una información que no satisface, debido al conocimiento de la absoluta relatividad de las cosas materiales. No existe verdad absoluta en lo material. Lo inestable e irreal de todas las formas materiales produce desaliento en algunos individuos, lo que sólo puede vencerse mediante el esfuerzo realizado para alcanzar una zona donde las comparaciones son innecesarias y la verdad descansa en un plano abstracto. Los investigadores han descubierto que es posible apartar la atención del reino de las vibraciones materiales y, por la concentración, hacer contacto consciente con el reino de las causas. Mediante continuos y cuidadosos procesos puede obtenerse la unión con la mente divina, responsable de todo el esquema planetario, y llevar a un mundo desilusionado la seguridad de la naturaleza eterna de cada individuo. Quienes emplean este método para expandir la consciencia se convierten en instructores de la humanidad, trayéndole valor y paz. Su método no se ocupa de la expresión dinámica de la vida, sino de obtener información para estimular a la humanidad escéptica acerca del resultado final del enigma de la vida. Debido a su naturaleza unificadora y a que no hace comparaciones para adquirir información, se lo denomina método de amor-sabiduría, pues combina la clara comprensión intelectual con la ferviente devoción a un ideal.

Saelas Jarrel.

Más Información;
Alice A. Bailey.- Tratado sobre los Siete Rayos.- Fundación Lucis