4. Mientras uno piensa que tiene una forma, el mundo y Dios también tienen formas. Cuando uno es el Sí mismo sin forma, quién hay para ver? Ello mismo es el Ojo, completo, sin límites.

5. El cuerpo está constituido de cinco envolturas. El cuerpo y el mundo co-existen. Cómo puede alguien ver el mundo, a menos que tenga un cuerpo?

6. El mundo está en la forma de los cinco sentidos, como el sonido. Estos sentidos son conocidos a través de los cinco órganos de los sentidos. Sólo la mente percibe el mundo a través de estos órganos de los sentidos. Por consiguiente, el mundo es sólo la mente.

7. Aunque tanto la mente como el mundo surgen y se sumergen juntos, es la mente la que ilumina al mundo. La fuente de la que el mundo y la mente surgen y en la que se sumergen, es la Realidad, que no surge ni se sumerge.

8. La adoración de lo Supremo, bajo cualquier nombre y bajo cualquier forma, es una ayuda para la visión de Ello. Sin embargo, la verdadera visión es sumergirse y morar en la Realidad.

9. Cuando el individuo, para quien la dualidad y la trinidad existen, es rastreado, éstas se sueltan y caen. Entonces todo movimiento mental cesa para siempre.

10. Puede haber conocimiento sin ignorancia? Puede la ignorancia existir sin el conocimiento? Buscar la fuente del individuo a quien pertenecen, y morar ahí, es verdadero conocimiento.

11. Puede el conocimiento de todo, sin el conocimiento del Sí mismo, ser verdadero conocimiento? El conocimiento del Sí mismo, que es el soporte del conocedor y lo conocido, destruye la pareja de conocimiento e ignorancia.

12. Ni el sueño profundo ni la cognición de los objetos es conocimiento. En el verdadero estado, que es diferente de ambos, no hay ningún conocimiento de objetos; sólo brilla la consciencia. Por tanto, no es un vacío.

13. La consciencia, el Sí mismo, es Real. La multitud de las formas no pueden existir aparte de él. Pueden los diferentes ornamentos existir por sí mismos? Acaso son aparte del oro?

14. Sin el yo las personas segunda y tercera no pueden existir. Cuando el yo se sumerge a través de la indagación sobre su fuente, las personas segunda y tercera también desaparecen. Nuestro propio estado natural, brilla.