Nuestra existencia no es un movimiento espontáneo surgido de la voluntad. Lo que nosotros ignoramos son los simples hechos de nuestra vida. El contenido de nuestra existencia son estas actividades repetitivas y mecánicas en las que no hay ninguna vitalidad. Podemos habitar las moradas más confortables, llevar ropas más bellas y tener la mejor alimentación, y faltarnos vigor, vitalidad o pasión por la vida.

La vida no es una simple teoría abstracta, ella no es algo exterior proyectado en un mañana: la vida es aquí y ahora, en este presente. Si existe una eternidad, un infinito cualquiera, ello se muestra a nosotros bajo la forma del momento presente y aporta su misterio en el minúsculo fragmento de este instante. O nos comunicamos con él para descubrirlo o no nos comunicamos y dejamos de vivir este momento. La eternidad está contenida en el instante, el infinito en el ahora.

Con un poco de humildad descubrimos que hemos seguido modelos de comportamiento. Podemos escoger estos u otros modelos, pero cambiar unos por otros no implica la libertad, no conduce a un crecimiento interior. Es la misma actividad la que continúa en el hecho de adquirir un modelo para modificar nuestra manera de actuar y repetirlo luego día tras día. Ya sea que se trate de modelos de antiguas escrituras o de nuevos métodos de comportamiento, la calidad de nuestra consciencia interior permanece la misma. Repetimos esa actividad mecánica sin estar atentos a ella. Las actividades continúan automáticamente porque estas repeticiones producen una cierta forma de seguridad. Si las suprimiéramos, tendríamos que aprender a vivir por nosotros mismos, dar los primeros pasos. Entonces el miedo nos invade: Podríamos descubrir la verdad o no. Entonces por qué renunciar a nuestra seguridad ?

El temor a la inseguridad interrumpe nuestra investigación. Decidimos que con miras a esta encuesta, a esta búsqueda espiritual, modificaremos nuestros modelos de comportamiento, prestando fidelidad a diversas ideologías. Cambiamos de autoridades y nos sentimos que estamos creciendo. Podemos hacer esto por siglos. En la vida colectiva hemos cambiado de modelos: del capitalismo al comunismo, del liberalismo al socialismo, etc. Interiormente también hemos cambiado de doctrinas religiosas; pero nada de esto nos ha llevado muy lejos, nuestros cambios no nos han ayudado.