Podemos entonces decirnos: No más repeticiones, no más actividades mecánicas, no más aceptación de la autoridad ni de modelos ya sea el más reciente o el más antiguo porque amamos la libertad y queremos vivir en libertad comencemos este primer paso en absoluta libertad !

Si el impulso a descubrir la significación de la vida brota del corazón, la persona renace en el instante mismo de su búsqueda. Tendremos el coraje de actuar así ? Será para nosotros una dura tarea. Nos volveremos hacia nuestro físico para tomar consciencia de él. Damos esto por supuesto, pero la verdad es que nunca hemos sido conscientes de nuestro cuerpo. Creemos saberlo todo, pero saber no es comprender. Lo que sabemos del cuerpo lo hemos adquirido en los libros, pero nunca nos hemos vuelto hacia él, ni entrado en contacto consciente con él, porque pensamos que es una cosa terrestre y que la búsqueda religiosa es algo elevado, que no tiene nada que ver con el cuerpo.

El segundo descubrimiento es que hemos dividido la vida en espiritual y material o física. Hemos fragmentado la vida sin jamás prestar la menor atención a este fantástico y maravilloso instrumento que usamos de día y de noche, sin jamás entrar en relación con él. Debemos tomar consciencia de la división y de la fragmentación de la que somos víctimas. La plaga de la fragmentación es el terreno árido donde crece la miseria. La vida no puede ser dividida en física y espiritual, religiosa y secular. La vida es única, no fragmentable, es una totalidad homogénea.

Debemos empezar por apoyarnos en la estructura física, que tiene que ser mantenida viva, alerta, sensitiva y penetrante; la inteligencia en el cuerpo debe ser movilizada, activada. Llegamos así a interrogarnos sobre el régimen de nuestra vida, que tiene que fundarse en una base científica, para descubrir lo que el cuerpo acepta o no, qué es bueno para él, y qué tipo de alimentación y de ejercicio necesita.

Este equipamiento es absolutamente necesario para que se produzca una investigación ulterior. Si el sistema nervioso no es sólido, entonces los más débiles movimientos en el mundo físico llevarán a un desequilibrio nervioso. La exploración de una nueva manera de vivir requiere nuestra atención en los menores detalles. Nada puede ser excluido de esta exploración. Descubramos entonces cuál será el momento adecuado para levantarse y para ir a la cama, las horas de comida, la alimentación que nutrirá la energía nerviosa, etc.