1. Biblioteca
  2. Conversando con Fernanda

Conversando con Fernanda

La Búsqueda de la Verdad

Una de las aspiraciones máximas del ser humano ha sido, y continúa siendo, la búsqueda de la Verdad (así con mayúscula). Esta pretensión, a primera vista abstracta, se concretiza en la persecución de ideas, creencias, maestros y vías de perfeccionamiento. Es el nivel del «buscador». Se vitrinea -una práctica razonable cuando se desea comprar algo – hasta encontrar lo que parece conveniente. A partir de este convencimiento se empieza a organizar la propia vida según ciertas reglas incluidas en el paquete encontrado.

Este convencimiento puede ser una religión, una doctrina, un «gurú», o una forma de alimentarse . Existen macrobióticos fanáticos a los que uno no se puede acercar, ni siquiera a preguntar la hora, sin que lo bombardeen con todas las excelencias de su modo de vida. También hay vegetarianos «puros» que consumen solamente vegetales crudos – que menosprecian por «impuros» a los vegetarianos que, no sólo comen vegetales cocidos, sino que agregan huevos y productos lácteos a su dieta. Claro que hay algunos menos impuros que otros, porque sólo consumen la clara del huevo, desechando la yema para evitar absorber un germen de vida animal.

Parece chiste, pero no lo es: el fanatismo no tiene límites. Frente a ello resulta higiénico dudar de vez en cuando: estaré en lo cierto? Toda convicción da seguridad; hemos elegido una opción de una vez para siempre y nos refugiamos en ella, pero esto puede cerrarnos a nuevas perspectivas que podrían ampliar nuestra visión y orientarnos por caminos más adecuados para nosotros. No estoy hablando de una duda paralizante sino de mantenernos flexibles mientras actuamos, con libertad para enmendar el rumbo si las características del camino que se está recorriendo así lo aconsejara.

Implica no dormirse sino estar alerta, considerando que toda verdad – o lo que nosotros en un momento dado llamamos así – depende del nivel de ser de quien cree poseerla. Es como ir subiendo un cerro, mientras más arriba llegamos, más amplio es el horizonte que se despliega ante nuestros ojos. Es como irse desapegando de verdades parciales para ir asumiendo otras más incluyentes, sin olvidar que también pueden ser verdades provisorias, útiles en ciertos trechos del camino, pero inoperantes en etapas más avanzadas.

Sería saludable reflexionar sobre estas palabras de Krishnamurti:

«Es la Verdad algo fijo, extático; o la Verdad es algo viviente, en movimiento, sin sendero que conduzca hacia ella? Cada uno debe descubrirlo por sí mismo».

← Conversando con Fernanda  ·  Todas las notas

Más en Conversando con Fernanda

Ver el tema
  • Libertad de Pensamiento

    Algunos de nuestros lectores tratan de clasificarnos dentro de una escuela definida, como seguidores de un maestro o de una tendencia espiritual determinada. Sin embargo, no constituimos una secta o grupo que busque reclutar discípulos. «La verdad es una tierra sin senderos», como declaró…

    Fernanda

  • Nuestro Objetivo

    Queremos agradecer la buena acogida que ha tenido nuestro Sitio. Es grato y estimulante contactarnos con quienes, igual que nosotros, buscan caminos de crecimiento y de evolución. Este propósito nos exige una inteligencia amplia y un pensamiento agudo. Necesita, además, una profunda percepción del…

    Fernanda

  • La Unidad Interna

    Para nosotros es un objetivo lograr una creciente satisfacción en nuestra vida. Esto es posible en la medida que se vayan entendiendo los factores que se oponen a ello. Lo que llamamos felicidad es un estado en el que no hay sufrimiento; pero vemos diariamente que, a medida que avanzan los años,…

    Fernanda