1. Biblioteca
  2. Conversando con Fernanda

Conversando con Fernanda

La Paz Interior

agua

En nuestro mundo actual es difícil hablar de paz. Si bien hasta ahora hemos escapado al peligro de una Tercera Guerra Mundial – que sería probablemente la última gracias a nuestros adelantos técnicos – sigue habiendo guerras locales en diversos puntos del globo. La guerra es una enfermedad de la raza humana de larga data. Belcebú hacía notar que los individuos de esta especie adolecían de la insana costumbre de exterminarse colectivamente unos a otros cada cierto tiempo. Al parecer, no se ha descubierto un antídoto para este mal, por lo que podríamos catalogarlo en el mismo rubro que el cáncer y el sida: el de las enfermedades llamadas «incurables».

Aunque es posible que exista un remedio, por lo menos en teoría. Krishnamurti tituló uno de sus libros: «La Paz Individual es la Paz del Mundo». Es que tenemos nuestras propias guerras interiores: crisis afectivas, morales, religiosas, descontento hacia nosotros mismos y hacia los demás, rebeldías contra la sociedad, contra la familia, contra la vida. Nuestro campo de batalla es nuestra manera de reaccionar frente a las contrariedades y a los continuos roces y enfrentamientos que nos depara nuestra vida cotidiana. En nosotros hay amarguras conscientes o inconscientes, resentimientos, rebeliones y estancamientos que nos impiden la serenidad del espíritu.

Cuando empezamos a trabajar sobre nosotros mismos, vamos ampliando la perspectiva de nuestro horizonte interno. Esto nos ayudará a restablecer proporciones verdaderas, a comprender la relativa insignificancia de tantos hechos por los que a menudo nos dejamos abrumar e, incluso, enfurecer.

Luchar por conseguir la paz interior no es un lujo espiritual sino una necesidad, para no dejarnos arrastrar por corrientes colectivas de agitación, pánico o violencia. También es un deber respecto a los demás. Quien sea capaz de alcanzar la paz interior, la irradia a su alrededor – aun sin proponérselo – proporcionando a sus prójimos aquello que más necesitan.

Los hindúes se saludan juntando las manos a la altura del pecho y bajando la cabeza: shanti (paz). Buda enseñó a través de la palabra y el ejemplo la excelsa paz del espíritu. En el cristianismo resuena reiteradamente la nota de la paz. Cristo está rodeado de una atmósfera de paz, desde su nacimiento: «Paz en la Tierra a los hombres de buena voluntad», hasta su despedida de los apóstoles: «Mi Paz os dejo, mi Paz os doy, no como el mundo la da».

← Conversando con Fernanda  ·  Todas las notas

Más en Conversando con Fernanda

Ver el tema
  • Libertad de Pensamiento

    Algunos de nuestros lectores tratan de clasificarnos dentro de una escuela definida, como seguidores de un maestro o de una tendencia espiritual determinada. Sin embargo, no constituimos una secta o grupo que busque reclutar discípulos. «La verdad es una tierra sin senderos», como declaró…

    Fernanda

  • Nuestro Objetivo

    Queremos agradecer la buena acogida que ha tenido nuestro Sitio. Es grato y estimulante contactarnos con quienes, igual que nosotros, buscan caminos de crecimiento y de evolución. Este propósito nos exige una inteligencia amplia y un pensamiento agudo. Necesita, además, una profunda percepción del…

    Fernanda

  • La Unidad Interna

    Para nosotros es un objetivo lograr una creciente satisfacción en nuestra vida. Esto es posible en la medida que se vayan entendiendo los factores que se oponen a ello. Lo que llamamos felicidad es un estado en el que no hay sufrimiento; pero vemos diariamente que, a medida que avanzan los años,…

    Fernanda