
El Segundo Viaje
La perfección no se halla en exhibir poderes milagrosos, sino en sentarse con los demás, comprar y vender; casarse y tener hijos; y, no obstante, no abandonar la presencia de Dios ni por un segundo.

La perfección no se halla en exhibir poderes milagrosos, sino en sentarse con los demás, comprar y vender; casarse y tener hijos; y, no obstante, no abandonar la presencia de Dios ni por un segundo.