1. Biblioteca
  2. Sufismo

Sufismo

Los Tres Peces

3 fishesHabía una vez tres peces que vivían en un charco. Ellos eran: un pez inteligente, uno semi inteligente y un pez tonto. La vida transcurría para ellos muy a la manera de los peces de cualquier lugar, hasta que un día llegó un hombre.

Llevaba una red, y el pez diestro lo vio a través del agua. Apelando a su experiencia, a los cuentos que había oído y a su habilidad, decidió ponerse en acción.

«Hay pocos lugares para esconderse en este charco – pensó – por lo tanto, fingiré estar muerto.»

Reunió sus fuerzas y saltó fuera del charco cayendo a los pies del pescador, quien quedó bastante sorprendido. Pero como el pez inteligente estaba conteniendo su respiración, el pescador supuso que estaba muerto, y lo arrojó nuevamente al agua. Entonces este pez se deslizó hacia una pequeña cavidad en la orilla.

Ahora bien, el segundo pez, el semi inteligente, no entendía del todo lo que estaba pasando. De modo que nadó hacia el pez diestro y le preguntó detalladamente acerca del asunto. «Simple – dijo el pez inteligente – fingí estar muerto; de ese modo, él me arrojó nuevamente.»

De manera que el pez semi inteligente saltó inmediatamente fuera del agua a los pies del pescador. «Extraño – pensó éste – están saltando todos a mi alrededor». Y, como el pez semi inteligente había olvidado contener su respiración, el pescador se dio cuenta de que estaba vivo y lo puso en su bolsa.

Se dio vuelta para observar atentamente dentro del agua, y, como había quedado algo confuso por los peces que saltaban a tierra junto a él, no cerró la solapa de su bolso. El pez semi inteligente, cuando se dio cuenta de esto, aprovechó para liberarse, y moviéndose a sacudidas una y otra vez volvió al agua. Buscó al primer pez y se echó jadeante a su lado.

Mientras tanto el tercer pez, el tonto, no comprendió nada de esto, aun cuando había oído la versión del primero y del segundo pez. De manera que ellos repasaron cada detalle con él, poniendo de relieve la importancia de no respirar con el objeto de fingirse muerto.

«Muchísimas gracias. Ahora entendí», dijo el pez tonto. Diciendo estas palabras se arrojó fuera del agua y cayó junto al pescador.

Entonces el pescador habiendo perdido ya dos peces, puso a éste en su bolsa sin molestarse en mirar si estaba respirando o no. Tiró su red una y otra vez en el charco, pero el primero y el segundo pez estaban agazapados en una hondonada de la orilla, y la solapa del bolso del pescador en esta ocasión estaba bien cerrada.

Finalmente el pescador se dio por vencido. Abrió su bolso, comprobó que el pez tonto no respiraba y lo llevó a su casa para el gato.

← Sufismo  ·  Todas las notas

Más en Sufismo

Ver el tema
  • Sufismo23 min

    Más allá del velo de la consciencia

    Todo aquel que es un Sufi o aspira a serlo, sabe que nuestra consciencia es un velo que nos oculta la realidad. Todos tenemos la esperanza de que ese velo será levantado, de modo que podamos ver lo que está detrás de él. Puede uno hablar de lo que se encuentra más allá del …

    J. G. Bennett · Traducido y extractado por Alberto Carvajal

  • Sufismo10 min

    El amor es el Camino de Unidad

    Qué es la Unidad desde el punto de vista sufí y como realizarla? Los sufíes consideran que no hay más que una sola Existencia, y todo lo que existe es una manifestación de esa Existencia. Este principio que se llama comúnmente el Principio de la Unicidad de la Existencia no se origina simplemente…

    Javad Nurbakhsh · Traducido y extractado por Carmen Bustos

  • Sufismo9 min

    El Vacío en el Arte Islamico

    La prohibición de la imagen, en el Islam, se limita a la imagen de la divinidad; ella se sitúa en la perspectiva del Decálogo, o más exactamente del monoteísmo abrahámico que el Islam renueva. Este monoteísmo se opone directamente al politeísmo idólatra (1), de manera tal que la imagen plástica de…

    Titus Burckhardt · Traducido y extractado por Paula May