
La Doma del Caballo
Era entonces relativamente joven, mas ya había sufrido tantas desilusiones que la vida me parecía un infierno. En ese estado de ánimo y convencido de que la suerte me azotaba ciegamente como un verdugo despiadado, vi un día cómo domaban a un caballo. Lo habían amarrado a un palo con una larga…
Gustav Meyrink · Extractado por Farid Azael

Mi despertar a la videncia
Se me ha preguntado a menudo cómo he podido, del hombre de negocios que era, transformarme en escritor de la noche a la mañana. El primer impulso se produjo en la siguiente circunstancia: había conocido en el Sanatorio Lehmann al escritor Oscar Schmitz. Luego que le hube contado dos o tres…
Gustav Meyrink · Traducido y extractado por Ester Silva