Bastó una Nada
En la noche del pasado, la Tierra no era más que un bloque de fango tibio, con algunas islas de materia más sólida aquí y allá. No era más que un terrón fangoso a la deriva en el espacio. No transportaba ni plantas ni bestias, sino grumos, arenas, vapores y gases, líquidos y cristales. La …
Stefan Wul · Traducido y extractado por Farid Azael

Historia Jasídica
El Rabí Levi-Yitzhak contaba un día: «Una mañana percibí que la gente de mi aldea no me respetaba. Turbado, traté de comprender por qué. Y terminé por darme cuenta que eso no tenía nada que ver con ellos y sí conmigo. Simplemente, era que había perdido todo respeto a mis propios ojos. Por qué ellos…
Elie Wiesel · Traducido por Ester Silva
La Puerta
Las luces de la calle se habían encendido. Estaba nublado y Roberto caminaba como muchos otros después del término de una larga jornada de trabajo en el centro de la capital. Era agradable respirar ese aire frío, casi de lluvia, al volver a casa luego de un día entero entre las cuatro paredes de…

El Mendigo
Postrado a la vera del camino, esperaba que pasara alguien caritativo que me lanzara una moneda. De pronto vi venir un cortejo que rodeaba a una carroza tirada por seis caballos. Pensé: Un gran señor se ha dignado cruzar por esta aldea. Es posible que me deje caer una generosa limosna. Esperé…

La Charca
Era una charca pequeña, toda pútrida. Cuanto cayó en ella se hizo impuro; las hojas del árbol próximo, las plumillas de un nido, hasta los vermes del fondo, más negros que los de otras pozas. En los bordes, ni una brizna. El árbol vecino y unas grandes piedras la rodearon de tal modo que el …

El hacedor de lluvias
Era la estación de las lluvias, pero ellas no aparecían. Los campos sufrían con la sequedad, la tierra se agrietaba, el ganado no encontraba pastos, los habitantes del pueblo invocaban a los espíritus benignos, pero el cielo seguía sin mostrar una sola nube.Los afligidos campesinos reunidos en la…

La Cruz
Subía lentamente, algo encorvado por el peso de la cruz, pero contento, muy contento. El encuentro con aquel forastero que le había confiado el secreto del Anciano de la Montaña, le tenía muy feliz. Siempre se había quejado amargamente de la vida que le había tocado en suerte, del excesivo dolor…

La Doma del Caballo
Era entonces relativamente joven, mas ya había sufrido tantas desilusiones que la vida me parecía un infierno. En ese estado de ánimo y convencido de que la suerte me azotaba ciegamente como un verdugo despiadado, vi un día cómo domaban a un caballo. Lo habían amarrado a un palo con una larga…
Gustav Meyrink · Extractado por Farid Azael

La Historia del Hombre que vendió su Alma
Por las calles de una gran ciudad, un viajero se dio de manos a boca con un hombre cuyo rostro expresaba un gran dolor, que él no podía descifrar. El viajero, curioso explorador del alma humana, le detuvo y le habló así: «Amigo, qué tristeza es esa que va usted mostrando a los hombres tan …
Oscar Wilde · Extractado por Farid Azael

El Maestro de Sabiduría
Desde su infancia le habían inculcado, como a todos, el perfecto conocimiento de Dios, y hasta cuando no era más que un niño, muchos santos, así como ciertas santas mujeres que vivían en la ciudad libre, donde él naciera, habían quedado maravilladas de sus respuestas graves y sabias. Y cuando sus…
Oscar Wilde · Extractado por Farid Azael

El Artista
Un día nació en su alma el deseo de esculpir la estatua del Placer que dura un instante. Y se fue por el mundo en busca de bronce, porque no podía contemplar sus obras más que en bronce. Pero el bronce había desaparecido del mundo entero y en ninguna parte de la Tierra podía encontrarse, …
Oscar Wilde · Extractado por Farid Azael

Las Ruinas Circulares
Nadie lo vio desembarcar unánime anoche, nadie vio la canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado, pero a los pocos días nadie ignoraba que el hombre taciturno venía del Sur y que su patria era una de las infinitas aldeas que están aguas arriba, en el flanco violento de la montaña, donde el…

Cuento de la India
Una vez había una pareja que no tenía niños y que tenía muchos deseos de tener uno. Oraron al Dios Shiva, uno de los dioses hindúes, y finalmente su deseo fue concedido. Pero existía una condición: su hijo no viviría más allá de su cumpleaños número 25.
Yogi Bhajan · Transcrito